El ictus y pérdida auditiva súbita.

Cada 29 de Octubre se celebra el día mundial del ictus, una enfermedad que representa la segunda causa de muerte en España, la primera en mujeres y la tercera en hombres, además es la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda causa de demencia.

El ictus es una enfermedad cerebro-vascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro.

También es más conocido como embolia o infarto cerebral. Es un trastorno brusco en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por obstrucción (85% de los casos ) o por hemorragia (15 % de los casos).

Exactamente, lo que ocurre es que un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se tapona o rompe, con lo que no llega oxígeno al cerebro, sangre ni la glucosa necesaria. Así que las células nerviosas del cerebro se ven afectadas, no pueden funcionar correctamente y pasados unos minutos mueren.

Dependiendo de la región del cerebro que se vea afectada, las zonas dañadas y los síntomas son distintos. Cuando el ictus se produce en el lóbulo temporal, el lenguaje, la audición y la vista se ven perjudicados causando así que el oído tenga dificultades para transmitir el sonido al cerebro y que éste lo interprete.

Después del ictus, la persona afectada puede notar ruidos o zumbidos en el oído (acúfenos), también puede encontrar molestos algunos ruidos cotidianos como el centrifugado de la lavadora o sentirse aturdido en ambientes de ruido (hiperacusia). Los vértigos y situaciones de desequilibrio pueden ser otra de las consecuencias de sufrir un ictus.

El infarto auditivo o sordera súbita es una pérdida brusca de audición a nivel neuro-sensorial y normalmente unilateral, las causas son desconocidas, lo que genera múltiples hipótesis y discusiones sobre esta patología. Aunque uno de los factores más importantes es el riego sanguíneo en el oído interno.

Un estudio realizado durante cinco años en Taiwan a un grupo de 1.423 pacientes hospitalizados a causa de esta enfermedad, concluyó que la sordera súbita podría ser un signo de alerta de un futuro infarto cerebral, tras comprobar que quienes habían sufrido una pérdida de audición súbita, tenían un 64% más de probabilidades de sufrir un Ictus.

Los investigadores sugirieron que la clave de la asociación entre sordera neuro-sensorial repentina e infarto cerebral, podría estar en un problema vascular.

Las conclusiones apuntaban a que la sordera neuro-sensorial repentina comparte una causa común con el infarto cerebral repentino, pues múltiples estudios recientes han demostrado que los pacientes con estas pérdidas de audición también tienen niveles más altos de fibrinógenos y colesterol en la sangre, factores de riesgo para sufrir un ictus.

Los datos de este estudio revelaron que la sordera neuro-sensorial repentina es un signo temprano de infarto cerebral, un hecho que tiene importantes implicaciones clínicas para el cuidado de este tipo de pacientes.

Abrir chat
1
¿Le ayudamos?
¿Quieres eliminar los zumbidos, ruidos o pitidos de tus oídos?
¿Tienes Hiperacusia?
¿Tienes Pérdida Auditiva?
Pregúntanos, somos especialistas en solucionar problemas auditivos.
A %d blogueros les gusta esto: